INSISTIENDO SOBRE EL ABORTO.

El P. Jorge Loring, S.I. nació en Barcelona pasó su juventud en Madrid y lo que tiene de jesuita es andaluz. Se ordenó sacerdote a los treinta y tres años. Su libro PARA SALVARTE ha tenido tal aceptación que ha superado largamente el MILLÓN DE EJEMPLARES en España, sin contar las ediciones que se han hecho en Méjico, Perú y Chile. También se han hecho traducciones al inglés, al árabe en El Cairo, al hebreo en Jerusalén y al gujerati en la India. Hoy se está haciendo la traducción al ruso en Moscú, y al japonés en Tokio. Como ampliación del libro PARA SALVARTE ha publicado otro titulado Treinta Conferencias donde desarrolla diversos temas. Estas conferencias están escritas según fueron pronunciadas en distintos puntos de España. También ha publicado otro libro sobre LA SÁBANA SANTA, tema que lleva estudiándolo más de treinta años y sobre el que ha pronunciado más de mil conferencias.

La nueva ley del aborto aprobada en España y las multitudinarias manifestaciones en España contra esta ley me han sugerido insistir de nuevo sobre el aborto.
 
Hay que dejar claro que, según los médicos, el ser humano comienza en la concepción, por lo tanto el aborto voluntario es un asesinato de un ser humano inocente.
Así lo afirman, entre otros muchísimos:
 
El  Dr. Ángelo Serra, de la Universidad Gemelli de Roma dice: «Con la fusión de los dos gametos, un nuevo ser humano comienza su propia existencia»[1] .
 
El Profesor Juan Ramón Lacadena, Catedrático de Genética de la Universidad Complutense de Madrid, en el Primer Congreso Internacional de Bioética de España, dijo que «la nueva vida comienza en el momento en que el espermatozoide entra en el óvulo»[2] .
 
El Dr. José Hernández Yago, Presidente de la Sociedad Valenciana de Bioética, ha dicho que el descubrimiento del genoma humano demuestra «inequívocamente que en el momento de la fecundación del óvulo por el espermatozoide surge un ser humano con todo el genoma completo»[3]  .
 
El biólogo Jean Rostand afirma: «La individualidad humana comienza en el momento de la concepción»[4]  .
 
EL Dr. Ramiro Rivera, Presidente del Consejo General de los Colegios Médicos de España, dice: «Para un médico es indiscutible que desde el momento de la fecundación tenemos un nuevo ser humano»[5] .
 
      La Dra. Natalia López Moratalla, Catedrática de Biología, dice: «El cigoto, fruto de la fecundación, es una realidad nueva, un ser humano con todas las características de quien inicia su primer día de vida. Ya está completada la constitución de un individuo humano, de una persona»[6]  .
 
El Dr. D. José Botella, Presidente de la Real Academia de Medicina y Catedrático de Ginecología en la Universidad Complutense de Madrid, en un artículo titulado El derecho a nacer, publicado en el diario YA, dice que la individualidad humana depende del código genético, y este código genético queda constituido en el momento de la concepción, siendo propio del nuevo ser, distinto de los códigos paterno y materno.
Eliminarlo es eliminar a un hombre: un homicidio.
Un hombre, que además del derecho que tiene a la vida, lleva en sí el derecho a vivir de toda una cadena de otros posibles seres humanos en el futuro, entre los que puede haber genios, artistas, sabios y santos.
 
El Profesor Kastler, Premio Nobel, dice: «La vida humana comienza en la concepción, en el momento de la fusión del espermatozoide y el óvulo»[7]  .
 
El Dr. José Antonio Abrisqueta, Jefe de la Unidad de Genética Humana del Centro de Investigaciones Biológicas del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Madrid, afirma: «Ningún científico dudaría en afirmar que la vida humana empieza en el momento de la concepción»[8] .
 
Nadie puede considerar justo condenar a muerte a un inocente, sea de la ideología política que sea.
 
Proteger a los que practican el aborto es como proteger a los terroristas y abandonar a sus víctimas.
 
Es absurdo que se hagan leyes para proteger animales y simultáneamente otras dando permiso a las madres para que asesinen a sus hijos.
 
La ley humana dará permiso a que las madres asesinen a sus hijos, pero el remordimiento no se lo quita nadie.
Según la Real Academia de Obstetricia de Inglaterra el 60% de las mujeres que abortan sufren trastornos psiquiátricos[9]  .
 
Una madre que asesina a su hijo y no tiene remordimiento es un monstruo.
 
No se comprende que se llame “derecho de la mujer” el poder asesinar a sus hijos.
 
A los responsables de esta ley les diría: “Qué lástima que vuestra madre no pensara como vosotros, pues nos hubiéramos librado de los asesinatos que se van a cometer por vuestra culpa”.
 
 
JORGE LORING, S.I.
jorgeloring@gmail.com
DNI: 23.385.067-R


[1]  ÁNGELO SERRA: El inicio de la vida, V, 7,   Ed. BAC. Madrid. 1999.
[2]   ZENIT SEMANAL 11-XII-99.
[3]   Diario LA RAZÓN del 5-VII-2000, pg. 38.
[4]   SALVADOR BORREGO: Dogmas y crisis, II.  México. 1994.
[5]   VICENTE SUBIRÁ: Valores Católicos Permanentes, I,6.  Ed. EDICEP. Valencia. 1987.
[6]  Revista PALABRA de XII-2004.
[7]  LE DROIT DE NAÎTRE: 262(I-82)5.
[8]   Revista ECCLESIA: 2796 (6-VII-96) 11.
[9]  PILAR GUTIÉRREZ VALLEJO: INTERNET, Aciprensa del 2-III-2010, Síndrome Post-Aborto.